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Marcela Basch
Journalist / Comms / Teacher / Editor / Nexialist / Collaborative economies / Comunes
Marcela Basch is a prominent figure in the field of communication and collaborative economies in Argentina. She currently serves as the Coordinadora de Comunicación at the Centro de Investigaciones para la Transformación (CENIT), part of the Universidad Nacional de San Martín.
Educational Background
- Degree: Licenciada en Letras (Bachelor's in Letters) from the University of Buenos Aires (UBA).
- Professional Experience: Basch has extensive experience in journalism, having worked in various media formats including print and television. She has produced documentaries and has served as a ghostwriter, focusing on communication and press relations.
Professional Contributions
- Founder of El Plan C: She established this portal dedicated to the collaborative economy and free culture in Argentina, which highlights her commitment to promoting sustainable and inclusive economic practices.
- Research Interests: Since 2013, she has been actively researching and covering topics related to collaborative economies and open culture, contributing to discussions around these themes through various platforms.
Additional Roles
- Basch is also involved in academia as a docente (teacher), where she shares her expertise with students, further emphasizing her dedication to education and knowledge dissemination.
Her work at CENIT involves not only communication strategies but also engaging with interdisciplinary research aimed at fostering sustainable transformations within society.1234
Highlights
Últimas horas hábiles del año, aunque ya es tarde (siempre) y además las horas no son hábiles (nunca). Pero sirva el sentido de urgencia para dejar, por lo menos, un par de fotos de algunas cuestiones que hicieron a este 2023 movidito movidito y que no había llegado a recapitular. En octubre, tuve la alegría inmensa de reencontrarme con amigas y amigos en el Creative Commons Global Summit, el primer encuentro presencial de esta comunidad después de la pandemia, en la apabullante Ciudad de México. El lema esta vez era "AI & the Commons", el temón omnipresente, ¿qué pasa con los bienes comunes en tiempos de inteligencia artificial? ¿Cómo aprovechar las inmensas herramientas de la IA para el bien? Que, bien pensado, es medio la misma pregunta de siempre: ¿cómo usar [lo que sea que tengamos] [el chiche nuevo] para el bien? O sea para extender los beneficios del conocimiento, para democratizar, para mejorar la calidad de vida de cuantes más mejor. Para tratar de no caer en ingenuidades de tecnocracias ni ludopatías, ni salvadorismo blanco ni commonswashing. Qué difícil, pero con toda esa gente reunida parecía posible. Muchas gracias a los equipos de Creative Commons México y Wikimedia México por hacerlo real, y sabroso. Y muchas gracias Martín S. por todo lo demás. En noviembre pude pasar unas horitas fugaces con otra mega comunidad internacional: la de wikimedistas, más puntualmente la de la Wiki GLAM (por Galleries, Libraries, Archives, Museums). Fue la excusa para volver a Montevideo después de ¡ocho! largos años, y para más reencuentros, y para más pensar sobre cómo usar la inteligencia artificial a favor de la expansión de la cultura, la educación, la justicia global y la democracia. Acá gracias al equipazo de Wikimedistas de Uruguay ❤️ , Evelin Heidel, Mariana Fossatti y tantes más. En los dos casos viajé con el pomposo título de nexialista de LAIA: Laboratorio Abierto de Inteligencia Artificial, que me encanta. Se lo debo (tanto la palabreja como mi participación en LAIA) a David Coronel, una de las personas más entusiastas que conocí (y eso que tengo un máster en manija). En enero empezó a escribirme hablando de cómo la IA cambiaba el juego para siempre, de cómo hacía falta promover una IA verdaderamente abierta (as in software abierto, not as in OpenAI™), de cómo Stable Diffusion empujaba la puerta para, decía, disputarle sentido a Hollywood. Grandes esperanzas. Desde ese manojo de manija se creó LAIA, con la convicción de que es momento (una vez más) de encontrarle la punta al ovillo para proponer algo que valga la pena construir, en vez de dejarse arrollar por los discursos tecnocráticos de cada vez menos señores ricos desde andá a saber cuál escondite fiscal, que paraíso es otra cosa. Así que a nexialistarlo: a armar la red para que la cosa camine. ¿En este momento? ¿Te parece? Y sí. ¿Si no es ahora cuándo?
¿Para qué sirve la ciencia si no llega a quien la precisa? "El conocimiento científico es demasiado importante como para que quede solo en manos de científicos académicos", dijo Joaquín Cochero en la apertura del Primer Encuentro Nacional de Ciencia Ciudadana, organizado por el Programa Nacional de Ciencia Ciudadana del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, que reunió a 175 personas de todo el país en el Centro Cultural de la Ciencia. Tuve la alegría de participar con un taller de estrategias y herramientas para la comunicación de proyectos de ciencia ciudadana: espacios en los que es vital comunicar para que la ciencia se democratice y llegue a destino, y donde, en general, suele haber más manija que recursos. Pero la manija no es un capital desdeñable. Escuché hablar de #cienciaciudadana por primera vez en 2015, la tarde que conocí a Mariano Fressoli en el encuentro Interacción 3D, en el Centro Cultural General San Martín. Unos meses después lo invité a Comunes y ahí también se habló entonces de democratizar la ciencia. En 2017 llegó el primer Congreso Argentino de Ciencia Abierta y Ciudadana, CIACIAR, organizado por Mariano y Diego Torres desde CENIT - Centro de Investigaciones para la Transformación y LIFIA en la Universidad Nacional de La Plata. Al año siguiente, el CIACIAR se hizo en la Universidad Nacional de San Martín. El poder de la manija. Para entonces, Mariano ya me había presentado al equipo de Bioleft, con el que aprendí que en los proyectos de ciencia ciudadana la comunicación no es accesoria sino central. De todas esas cosas hablamos hoy en el taller, junto con integrantes de proyectos de ciencia ciudadana diversos y promisorios: El Veril, Araña o escorpión, Map Peces Paraná y muchos otros. Cuanto más conversábamos, más claro quedaba que hacer ciencia ciudadana es construir conocimiento con otres: un trabajo cada vez más necesario. ¡Muchísimas gracias por la invitación, María Guillermina D'Onofrio! (La foto moviendo las manitos se la agradezco a Jesica Niz)
